Su imagen está definida. Ya tiene en claro qué es lo que quiere comunicar y a qué público estará dirigido su mensaje. Incluso tiene en mente la magnitud de la llegada del mensaje y un presupuesto determinado con el que cuenta para desarrollarlo. Ahora queda definir cómo va a estar elaborado dicho mensaje. La folletería es quizás el medio gráfico más completo y fácil de entender, de distribución medianamente masiva y económico por unidad.
La folletería puede ser de diversas extensiones, dependiendo del tipo de mensaje, ya sea un breve volante con las promociones del mes o un completo catálogo, un tríptico informando del alcance de determinada enfermedad o un nuevo servicio brindado a la comunidad. O quizás el volante colorido e impreso en papel ilustración que indica el comienzo de un ciclo lectivo de inglés, computación o cualquier otro tipo de curso educativo.
El folleto puede ser meramente gráfico o totalmente explicativo, y tiene la ductilidad de adaptarse a todo tipo de público. Y si es correctamente distribuido, llegará al público al que fue expresamente dirigido (target). Incluso existe la folletería digital, ya sea a través de e-mail, catálogos online o su distribución en formatos digitales (CD-ROM, DVD-ROM). Una solución para cada tipo de problema. Una solución, como siempre, simple. Muy simple.
A continuación algunos ejemplos de folletos que hemos desarrollado, generalmente en formato tríptico, aunque podrá ver otros formatos.
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